Boa Constrictor

Datos generales

Nombre científico:
Boa constrictor
Clase:
Reptilia
Orden:
Squamata
Familia:
Boidae
Alimentación:
carnívora; principalmente aves y mamíferos.
Habitat:
bosques tropicales, pantanos y tierras calientes de preferencia.
Distribución Geográfica:
Centro y Sudamérica; desde México hasta Argentina.

Descripción

: Este ofidio es de las serpientes más grandes que viven en la actualidad. El aspecto y las dimensiones varían según la subespecie, pero la longitud promedio de ellas es de 4 m. En algunas regiones se le conoce también como: mazacúa, mazacuata, víbora sorda y orchan.
Su piel exhibe numerosas manchas que facilitan el camuflaje de la boa entre el follaje y el suelo. Su coloración es: fondo marrón rojizo con típicas manchas dorsales en silla en parte anterior y triangulares en el tercio posterior; estas manchas son de color marrón negruzco o rojizas con bordes negros o blancos.
Sus pupilas verticales denotan una primitiva adaptación a la vida nocturna, pero más que la vista, han desarrollado los órganos de Jacobson y las fosetas receptoras de calor.
Esta especie es ovovivípara (los huevos se incuban en su interior, y las crías nacen directamente de la madre), la madre tiene una gestación media de aproximadamente 170 días y una camada de 8 a 9 crías que miden entre 25 y 30 centímetros. En su etapa de juventud, suelen pasar mucho tiempo en los árboles, pero no se les considera totalmente arborícolas porque ya adultas casi no frecuentan esos lugares y prefieren buscar su alimento en el suelo.
Por lo regular las crías buscan pequeños roedores para alimentarse, los adultos cazan ocasionalmente pájaros, cazan al acecho o buscan activamente mamíferos del tamaño de un agutí, a los cuales los sujetan con los dientes y los matan por constricción o estrangulamiento, para lo que los enlazan en una serie de anillos que por su fuerza se asfixian. Después los engullen mediante sus mandíbulas dilatables. La digestión es lenta y pesada y en determinados casos puede prolongarse durante varias semanas.
La tradición presenta a la Boa como una fantástica serpiente de la jungla amazónica que ataca sin piedad a los exploradores. En realidad, aún cuando su carácter no es dócil y puede tratar de morder, no constituye en absoluto un peligro para el hombre. Al contrario, es el hombre quien amenaza la supervivencia de esta especie con el afán de su piel, sumamente apreciada en la peletería, además de la destrucción de sus hábitats.

Fotos